Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«Esto significa que hay un porcentaje importantísimo que, debido a la desinformación, no recibe tratamiento. Y esto tiene un impacto en la salud, en la vida laboral y en la calidad de vida de las mujeres, y es un hecho que, de nuevo, contribuye a la brecha de género. Algunos países, como el Reino Unido, ya han incluido la menopausia en planes de educación y políticas laborales: tomemos nota. La desinformación debe ser corregida aprovechando todos los canales. En un mundo de superficialidad y redes sociales llenas de fotos retocadas sobre la base de filtros de eterna juventud, ya es todo un éxito que los contenidos sobre menopausia estén haciéndose un hueco. Cada vez llegan a más mujeres gracias al algoritmo que las convierte en el objetivo, pero eso no es suficiente y a veces tampoco es conveniente, porque las redes sociales también pueden servir para intoxicar, para infoxicar. Por tanto, estamos de acuerdo en que debemos promover campañas informativas realizadas con rigor sobre la eficacia y la seguridad de las terapias hormonales de sustitución, por ejemplo, o, al contrario, campañas que sirvan para analizar y desenmascarar los falsos remedios o tratamientos para la menopausia.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.