Diputado
«¿Y qué problemas de vivienda hay en España? Múltiples, desde luego, y usted lo sabe bien. Pero vayamos a lo básico, al meollo del problema. Simplifiquemos un poco y hablemos exclusivamente de alquileres. El problema de la vivienda en España se resume en que hay un desajuste atroz entre oferta y demanda, entre la gente que necesita una casa y los pisos disponibles. Creo que estaremos todos de acuerdo en que hay un desajuste brutal, menos el señor Serna, que nos ha contado que no hay ningún problema de oferta en este país. Los demás podremos llegar a este consenso, a que hay un desajuste brutal entre la gente que busca casas y las casas disponibles. Este desajuste tan dramático ha llevado a una subida drástica de precios, de hasta el 80 %, desde el año 2014, momento desde el cual estamos sumidos en una auténtica burbuja de los alquileres. Si tenemos claro que este es el principal problema, habrá que hacer una de dos cosas: ampliar oferta o tocar alguna cosilla del lado de la demanda. Vamos a ver qué es lo que ha pasado con la oferta. ¿Qué formas posibles hay de ampliar oferta? Primero, construir. En la situación actual parece que lo suyo es abrir la ventana y toparse con un mar de grúas allí donde haya precios muy tensionados, pero no. Error. Llevamos quince años estigmatizando la construcción, quince años cargándonos el sector, diciéndole a la gente que los trabajos manuales son de pringados, abandonando la formación profesional, bloqueando proyectos urbanísticos, sacando regulaciones cada vez más restrictivas sobre el suelo, poniendo infinidad de trabas, peajes, burocracia, tasas e impuestos a la edificación, permitiendo que el Estado se enriquezca con una necesidad pública y se convierta en el principal especulador de suelo. Resultado: aquí no construye ni el Tato. (Aplausos). No llegamos ni a noventa mil viviendas construidas al año, y sabemos que se constituyen, aproximadamente, el triple de hogares cada año. Son noventa mil viviendas y se constituye el triple de hogares. La estimación para 2039 del INE, sin bandazos demográficos ni censos poblacionales adulterados, es que se formarán, al menos, 250 000 hogares nuevos cada año. Si a esto le sumamos que, como algunos creen, hay que traer doscientos mil inmigrantes más cada año, tenemos un problema muy gordo con la oferta. (Aplausos).»
Fragmento 6 de 10 de esta intervención.