Isabel Rodríguez GarcíaPSOE
Ministra de Vivienda y Agenda Urbana
«Tienen todos muchas ganas de hablar. Yo les pediría que en sus reuniones de grupo decidan quién quiere ser el portavoz, porque veo que la materia les gusta, y así no tienen que interpelarme desde allí, sino desde la tribuna. (La señora Verano Domínguez pronuncia palabras que no se perciben). Respecto a la ley de suelo, por entrar en alguna de las cuestiones que usted me ha planteado, le decía que nos niegan el acuerdo cuando están en la oposición, pero es que incluso traen aquí una ley nueva cuando ya hay una iniciativa registrada en esta Cámara, que ahora cuenta con el apoyo del PNV, que justo viene a dar respuesta a los problemas que usted me plantea, que es la ley que demandaba el sector y que les han pedido por activa y por pasiva. O sea, no me pidan a mí que escuche al sector, porque los escucho cada día y sé que comparten la posición de esta ministra respecto a esa cuestión en particular. (Aplausos). Ahora, señoría, podemos entrar en algunas de sus propuestas, que sin duda me apetece comentar. Focalizan ustedes la atención en problemas puntuales y rebautizan los conceptos, pero niegan el problema mayor, que es un problema de acceso a la vivienda. Por tanto, tenemos que garantizar el acceso, la asequibilidad de la vivienda, su dignidad y su calidad. Pero entre tanto ustedes, para no dar respuesta al problema, como les decía, se inventan nuevos conceptos. Yo no niego los problemas ni que existan algunos puntuales, pero el problema que hoy tienen la mayoría de los españoles se llama problema de acceso a la vivienda. En cambio, ustedes se dedican a crear conceptos que alimentan el miedo, un miedo que, por cierto, a algunos les genera negocio y odio a otros. El allanamiento, la usurpación, el impago de rentas y el incumplimiento de contratos tienen hoy respuesta en la Administración de Justicia. Dejen de inventar conceptos y dejen de meter el miedo para que unos hagan caja y otros generen odio, y pónganse a trabajar con rigor sobre esta política, que ha de ser -sí- una política de Estado.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.