Jorge Pueyo SanzSumar
Diputado
«Ustedes no van donde realmente sangran los bolsillos de los trabajadores. Se aprovechan de esta moción para hacer una pantomima y, a la vez, bajarles mucho los impuestos a los ricos. Es una pena, señorías de VOX, que les escriba las mociones el señorito de Los santos inocentes. Son herederos de una política franquista que creó tres polos de industrialización en el Estado y nos condenó al resto a la muerte y a la despoblación. Ahora, la estrategia es otra y les venden la tierra a fondos de inversión, a multinacionales para macroproyectos o macrogranjas. Es decir, VOX con el campo, pero sin el campo; y ahí es donde hace falta gente, ahí es donde no se está repoblando. Porque, en las próximas semanas, el campo se va a volver a levantar, y con razón. Y el señor Abascal, que ya se ha ido -no sé, tendrá que ir a almorzar-, no hace falta que esté desmontando los bulos sobre si se pone de puntillas o no, todo el campo español sabe que está arrodillado ante Trump y arrodillando la política española. Explíquenles a los agricultores españoles por qué besan los pies de Trump, cuando las últimas restricciones a 113 productos españoles hicieron que las exportaciones del aceite de oliva se redujeran en un 80 %; o explíquenles, como hace su portavoz, el señor Fúster, que los aranceles de Trump harán daño a España y, en concreto, casi 500 millones de euros, un 25 % de aranceles al aluminio y al acero y un 29 % a los proyectos de renovables. Abrácense con Le Pen cuando vuelquen los camiones en la frontera. Mientras ella esté aplaudiendo, ustedes vayan a abrazarla. Explíquenles los aranceles a los productores de fruta del Jalón, del Jiloca, de Fraga, a los productores de vino de Aragón, a los productores de aceite de oliva. Y separando agricultura de mundo rural, que es importante, el mundo rural necesita dos cosas: vivienda y movilidad. Y, en cuanto a movilidad, hacen falta más autobuses, no menos, señores del Grupo Socialista, hace falta más ferrocarril, hacen falta mejores carreteras. Y, en vivienda, hace falta abordar, de una vez por todas, la restauración, que están las casas hechas polvo en los pueblos. Ayudas en los alquileres, ayudas a la compra y, sobre todo, ayudas a los municipios de más del 50 %, porque si son de menos del 50 o si son de menos del 80 incluso no pueden asumirlos.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.