Enrique Belda Pérez-PedreroPP
Diputado
«Señora presidenta, señorías, esta moción es la consecuencia de la interpelación urgente que formulábamos antes de Navidad en la que la señora Álvarez de Toledo desgranó una por una, sin merma de la precisión que esta sede parlamentaria exige, cada acción política nacida de la Presidencia del Gobierno para tensionar, cuando no violentar, la estructura democrática de ejercicio del poder y las consecuencias en las libertades de las personas. Hoy queremos orillar unos minutos al Gobierno para intentar recuperar con ustedes, señorías del Grupo Socialista, la fuerza de la argumentación y del derecho, queremos hablar de ustedes y con ustedes para decirles que no se encuentran en una suerte de trinchera numantina frente al adversario político principal, nosotros; que no se trata de una lucha de bloques de poder donde les pueda convenir electoralmente una confrontación o una confrontación dura; cada una de sus señorías -por el apoyo que están realizando sobre el Gobierno de Pedro Sánchez- lo que está haciendo es confrontar directamente con el orden constitucional, poner en cuestión, poner el sistema democrático en interrogantes. Señorías, cuando el Parlamento destinado a controlar es menospreciado porque se ignora el bicameralismo y se arrincona al Senado en una suerte de veto crónico, lo que se ataca es la Constitución, no al Partido Popular. Cuando en esta misma Cámara se dinamita permanentemente la vigilancia al Gobierno, que nunca contesta en las sesiones -esta semana decíamos que ni siquiera comparecía, en 123 ocasiones tiene nuestro grupo computadas las ausencias del Gobierno-, la función de control exige que el Gobierno venga, otros trabajos a lo mejor se pueden hacer desde Portugal o desde Badajoz, pero para la función de control hay que estar aquí. (Aplausos). Se funge de oposición a la oposición, lo hemos visto esta misma mañana. Y sin decoro alguno se marcan por los órganos de Gobierno de la Cámara los tiempos que le convienen al señor Sánchez. Con este comportamiento lo que se está afectando es la función tradicional de control de la Cámara, no al señor Feijóo. Cuando las leyes tienen su origen no en proyectos de ley solventes, sino en proposiciones inspiradas en despachos de Bruselas, de Suiza, en reservados de alguna marisquería, cuando se gobierna por decreto y se aprovecha así para chantajear al disidente o a los afectados de alguna catástrofe, es la función legislativa a la que se ataca. Cuando se está gobernando con presupuestos prorrogados de otra legislatura, que además saben ustedes que fue excepcional, por seguir pendientes de comprar voluntades concretas, no se está ganando tiempo al PP, se está burlando esta función financiera, la tercera, de las Cortes Generales. Las atribuciones en nombramientos llevan el mismo camino, comenzando por la propia investidura del señor presidente. Se acuerda esta investidura intermediando el pago de cantidades concretas a comunidades autónomas y perdonando delitos entre partes contratantes. Cuando esto sucede, es la Constitución la que sale herida. Y finalmente, se vierten desde el banco azul admoniciones, críticas selectivas, amenazas veladas a jueces y a juezas que están en activo por causas pendientes, cuando no se ponen de perfil ante calumnias directamente lanzadas por socios hacía magistrados en activo. Cuando se traen a la Cámara proyectos que encubren bajo el manto de una promoción traslados forzosos, no es a un presunto señor conservador magistrado ni a la caverna lo que se afecta, sino al título VI de la Constitución, a la independencia judicial, a las garantías del sistema. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.