Diputado
«Por eso -y ya concluyo-, ante la sucesión de disparates, únicamente cabe actuar con determinación, y por eso hay que elegir: o la España de los solares vacíos y los precios disparados, o la España de las grúas y las familias propietarias; o la España en la que compran, alquilan y reciben vivienda social los nuestros, o el país que discrimina a sus propios hijos en su casa; o la España de la vivienda protegida, o la España del coliving; o la España en la que el Estado se forra con los impuestos a la vivienda, o la España en la que la gente puede comprar su casa porque no hay esos impuestos; o la España de la gente decente, o la España de la okupación y la especulación; o la España de los alquileres asequibles, o la España de los alquileres imposibles; o la España de la propiedad distribuida España, o la España de la propiedad concentrada. Frente al consenso de tantos políticos -tantos- que nos quieren atomizados, divididos y sin propiedad, el consenso de la gente corriente, del español normal, de aquel que lo que quiere es ser dueño de su casa, tener familia, tener raíces y que su barrio siga siendo exactamente eso, su barrio. Lo que nos va a salvar, señorías, no son ni Miami ni Viena; son Carabanchel o Nou Barris. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
Fragmento 5 de 5 de esta intervención.