Gerardo Pisarello PradosSumar
Diputado
«La verdad es que escuchar al señor Hernández Quero, de VOX, es como escuchar a aquel ministro de Franco, José Luis Arrese, pero más educado y, al mismo tiempo, en el fondo, más neoliberal. Es decir, lo más parecido dentro de la ultraderecha a un falangista, que se llena la boca con las familias españolas pero que objetivamente expresa los intereses del capital rentista y de los fondos de inversión que las precarizan y las desahucian. Algo de eso había en Arrese, que pretendía convertir a las clases populares en propietarias, pero en barrios segregados, sin servicios públicos de calidad, sin bibliotecas, sin hospitales, sin jardines de infancia y con las mujeres, eso sí, bien encerradas en sus casas. Algo de eso había en el falangismo, que pretendía convertir las clases populares en propietarias, pero no para ser las dueñas de su destino, no para que defendieran sus derechos ante los poderosos, sino para domesticarlas y obedecer la voz del caudillo. (Aplausos). Es decir, ustedes dicen defender el acceso de todos a la propiedad, pero carecen de la valentía para enfrentarse a lo que lo impide, que es la concentración de propiedad y de capital en pocas manos. Usted podría subir aquí y derramar alguna nostálgica lágrima franquista mostrando esta placa del Instituto de Vivienda con el yugo y con las flechas. (Muestra la fotocopia de una placa, en la que se lee: Ministerio de Vivienda. Esta casa está acogida a los beneficios de la Ley de 15 de julio de 1954). Pero si la Cámara, señor Hernández Quero, lo filmara por la espalda, se vería que lleva pegado este otro cartel (muestra un cartel en el que se lee: Blackstone. Cerberus) en el que aparecerían sus verdaderos patrones: Blackstone, Cerberus, (aplausos), los grandes fondos buitres extranjeros o directamente los señoritos rentistas con más de 10 o 20 o 50 pisos, a los que sirven con mansa obediencia y cuyos privilegios no cuestionan nunca, jamás.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.