Gerardo Pisarello PradosSumar
Diputado
«Ustedes dicen defender una sociedad en la que todos sean propietarios. Pregunta: ¿qué están dispuestos a hacer para remover los privilegios fiscales a las socimis, a los grandes tenedores, para cuestionar la concentración de capital en pocas manos que hizo que millones de propietarios hipotecados acabaran en la calle como consecuencia de la crisis capitalista de 2008? Nada, absolutamente nada. Ustedes quieren hacer creer a las familias trabajadoras autóctonas que si salen a comprar pan vendrá un trabajador migrante y se las ocupará; pero lo hacen por una sencilla razón: para esconder que la principal amenaza no para los ricos, sino para las familias trabajadoras autóctonas y migrantes es recibir una carta de un banco, de un fondo especulativo o de un casero despiadado que les diga que les sube el alquiler y que se quedan en la calle. Usted, señor Hernández Quero, tiene cara de buena gente, lleva un pendiente en la oreja izquierda y, seguramente, se siente un cristiano convencido. Pero su partido, señor Hernández Quero, es el partido de los mercaderes del templo al que el Cristo, con el que se llenan la boca, hubiera echado a patadas. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.