Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«Esta propuesta de ley quiere poner fin a este despropósito. Los saharauis deberían tener derecho a la nacionalidad española, como lo tienen los ciudadanos de Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Latinoamérica. No es un privilegio, es reconocer algo que es obvio. España colonizó el Sáhara Occidental en 1884 y lo convirtió en su provincia número 53, la explotó y la controló hasta 1976, cuando huyó de él tras un personaje corrupto y franquista como fue Juan Carlos I. Esta retirada vergonzosa dejó a aquellos que estaban en la colonia a su suerte. Los saharauis pasaron de ser ciudadanos españoles a ser refugiados en un desierto, y esto cuarenta años después todavía no se ha reparado. El Código Civil concede la nacionalidad a ciudadanos de terceros países solo con dos años de residencia aquí, pero el pueblo saharaui, que formó parte del Estado hasta 1976, queda fuera de esta norma. ¿Y por qué? ¿Es un olvido, es desidia, pura vergüenza? No sabemos. Lo que sí sabemos es que esto debe terminar, y hoy es el día para hacerlo. El Estado español debe reparar ese error, esa injusticia. Esta ley no es un capricho ni un símbolo, es una obligación moral y política, porque Mohamed y muchos como él llevan toda la vida aquí condenados al limbo burocrático por un Estado que no asume sus responsabilidades. Y aquí no se trata de hacer favores, se trata de derechos. Mientras, el Gobierno español cambia de bando, el Gobierno español hace el ridículo: ha pasado de defender el derecho de autodeterminación del Sáhara a hacerle el juego a Marruecos. La autodeterminación debería ser un principio básico para cualquier partido que se llame demócrata. Y, dicho esto, a ver si nuestros pueblos pueden ejercer el derecho a la autodeterminación y podemos ejercer nuestros derechos como pueblo. (Aplausos).»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.