Noemí Santana PereraPodemos
Diputada
«Muchas gracias, señora presidenta. Hoy vamos a debatir una proposición de ley que viene de la mano del Grupo Vasco y del Grupo Socialista para, supuestamente, agilizar los procesos urbanísticos, pero, sinceramente, cuando algunos hablan de agilizar, hay que mirar alrededor para ver quién se frota las manos. Dicen que esta ley va a evitar que muchos proyectos urbanísticos sean anulados por errores menores. Esto es como si a una la pillan copiando en un examen y el profesor le dice: Mira, no, corrige esto y sigue adelante; vamos a hacer como que no ha pasado nada. Por eso nosotras entendemos que estos no van a ser errores inocentes, que no van a ser despistes administrativos, sino que esta ley va a facilitar un urbanismo sin control, el ladrillo sin reglas, la barra libre y la ley del lejano Oeste. Con las excusas de siempre, quieren volver a priorizar los intereses de los especuladores y de aquellos que apuestan por el cemento. Si aprobamos esta ley, ¿qué vamos a permitir exactamente? En primer lugar, que se limiten las anulaciones de planes urbanísticos por errores formales. Y esto ¿qué quiere decir en cristiano? Que si un ayuntamiento aprueba un plan de vivienda sin, por ejemplo, haber hecho una consulta ciudadana antes, ahora se podría anular, y con esta ley simplemente se les pone una multita y 'p'alante'. Eso es como si tú coges a un ladrón robándote la cartera en la que tienes 300 euros y, como le pillas, te dice: ¡Ay! Perdón. Te devuelve 30 euros, pero se queda con la cartera. Así, en resumen.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.