Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«Moltes gràcies, señora presidenta. Señora Vaquero, tengo que reconocer que es un texto solvente, que es un texto técnicamente adecuado, pero tengo que decir que es para aquellos que creen que el sistema funciona y que es un problema de aplicación, que es un problema de burocracia, que es un problema solamente de que las Administraciones públicas no son eficientes en esta materia. Y es obvio -lo han señalado los diferentes grupos parlamentarios- que existe un problema en la aplicación y en la aprobación de los planes urbanísticos en nuestro país al que hay que encontrar una salida. Pero hoy no se presenta una ley técnica basada en el consenso del sector; hoy se presentaba una ley que, como todas las leyes, es ideológica, que genera riqueza y desigualdad. Por ello, quiero recomendar este libro (muestra un libro), que es El código del capital: cómo la ley crea riqueza y desigualdad, de Katharina Pistor. Aquí explica muy bien lo que nosotros venimos hoy a posicionar como grupo parlamentario, y es que esta propuesta -que es un copia y pega de la propuesta de Rajoy del 2018, como apuntaba ahora la compañera de Esquerra, la que intentó traer el Grupo Socialista a través de la ministra de Vivienda- plantea la respuesta a lo que los promotores inmobiliarios dicen que es su inseguridad jurídica. Es cierto y es obvio que los procesos son largos y pesados; hay que desburocratizar -por cierto, señores del Grupo Socialista, podríamos empezar por el ingreso mínimo vital (aplausos)-. Pero esta proposición no aborda lo que para nosotros es la mayor inseguridad jurídica en la propiedad y gestión del suelo en nuestro país, que es la distorsión que hay entre las leyes y su aplicación en la práctica jurídica del derecho a la expectativa urbanística.»
Fragmento 1 de 7 de esta intervención.