Diputado
«Esto es lo que creo que haría un Estado social digno de tal nombre: dejar de especular con suelo público, dejar de llevarse picos indecentes con la necesidad de la gente, colaborar con la iniciativa privada para extender el parque de vivienda de protección oficial, planificar espacios amables y habitables y bonificar la densidad. Pero, bueno, parece que en España hay quien prefiere la España de las chabolas y la España de la infravivienda a la España de las grúas, porque si no hay grúas, en un panorama de concentración urbana brutal como el que tenemos, habrá chabolas y habrá infravivienda. Y en esas chabolas y en esas infraviviendas no vivirá ninguno de los que aquí vota contra las grúas, vivirán españoles normales y corrientes que no tienen por qué pasar por ese trance. (Aplausos). Saber esto ha de llevarnos a cerrar el círculo; construir es el medio, no es el fin. De nada servirá esta modificación si es aprobada, ni tampoco las reformas pendientes, si no tenemos un horizonte colectivo hacia el que caminar, si no tenemos una ambición, un norte moral. El de VOX es claro, y ya lo he repetido aquí en innumerables ocasiones: un país de familias que puedan ser dueñas de su casa y que puedan vincularse de forma duradera al espacio en el que residen. Por eso hay que construir, en primer lugar, para que haya vida en común, con una concepción humanística y no solamente contable, como tanto se estila por estos lares; es decir, un urbanismo para vivir y no solamente para sobrevivir. En segundo lugar, hay que construir para quien no tiene casa actualmente. Hay que construir para que jóvenes y rentas bajas que han sido expulsados de la posibilidad de comprar vuelvan a tener la posibilidad de acceder a una vivienda en propiedad. Hay que construir para que los españoles anónimos tengan un hogar digno de tal nombre, no para seguir concentrando la propiedad en pocas manos, ni para que grandes fortunas extranjeras hagan su agosto, ni para levantar bloques de estudios unipersonales o de apartamentos turísticos donde no hace falta, ni para que unos pocos depreden nuestro patrimonio natural o peguen el pelotazo que llevan años esperando. Hay que construir al servicio de un orden justo y de una causa noble, y a mí no se me ocurre una causa más noble que la de devolver al español corriente la posibilidad de ser dueño de su casa y, con ello, de ser dueño de su destino. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
Fragmento 5 de 5 de esta intervención.