29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Aurora Nacarino-Brabo JiménezPP

Diputada

«Gracias, presidente. Señorías, empecemos por el principio. El 31 de mayo de 2018, hace casi siete años, el diputado José Luis Ábalos subió la escalera de esta tribuna, se aclaró la garganta y defendió durante cuarenta y cinco minutos la moción de censura que pondría fin al Gobierno de Mariano Rajoy para llevar a Pedro Sánchez a la Moncloa. Aquel Día D del sanchismo Ábalos habló de dignidad, decencia y democracia, y el resto es historia. Si Sánchez eligió a Ábalos para la misión más trascendente de su carrera política, fue porque nadie le merecía más confianza que él. José Luis había estado a su lado en los peores momentos, cuando tuvo que abandonar la secretaría general porque el partido no le siguió en su veleidad de pactos con los independentistas. ¡Qué tiempos! ¿Verdad, señorías del Grupo Socialista? José Luis le había acompañado en su gira en coche, como Koldo, como Cerdán, por las agrupaciones socialistas de toda España para ganar unas primarias a Susana Díaz. Con ellos empezó todo. Eran los hombres de Sánchez y así lo reflejaban los periódicos de la época. Un titular del diario El País en 2017 decía: Ábalos, el hombre para construir el partido de Pedro Sánchez. Ya nos avisaban de que el partido de Pedro Sánchez y el PSOE no eran la misma cosa. (Aplausos). Pero allí estaba José Luis y sobre esa piedra Sánchez edificó su iglesia. El presidente le entregó todo el poder: fue su jefe de campaña, en el Congreso lo nombró portavoz, en el partido secretario de organización, y en el Gobierno ministro de la cartera que más fondos públicos reparte a las empresas.»

Fragmento 1 de 4 de esta intervención.

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