Aurora Nacarino-Brabo JiménezPP
Diputada
«Han pasado muchas cosas desde entonces. La iglesia de Sánchez cada vez tiene menos fieles y José Luis ya no está. 'Sabes que te tienes que ir ¿verdad?', le dijo el presidente cuando le llamó para fulminarlo. Y todavía no nos ha explicado por qué se tenía que ir. A Ábalos se le imputan hoy cuatro delitos de integración en organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias; a su mano derecha, Koldo García, el guardián de los avales de Sánchez, el corazón comprometido, el referente socialista, como lo llamó el presidente, se le considera el brazo ejecutor de una trama de corrupción ligada a la compra de mascarillas en los días en que el común de los españoles vivíamos encerrados en nuestras casas, y Santos Cerdán estoy segura de que ha conocido tiempos mejores. En cuanto al presidente, están imputados su mujer, su hermano, su fiscal general y su ex número dos. Ya saben: dignidad, decencia y democracia. En resumen, Ábalos, Koldo, Cerdán, Sánchez... El coche está para el desguace. Y eso demuestra que la corrupción que rodea a este Gobierno no es una anécdota. No puede considerarse circunstancial ni accidental ni contingente, porque está en el mismo embrión, en el núcleo fundacional del sanchismo. (Aplausos). La corrupción, quién sabe si todavía en potencia o ya en acto, viajaba en 2016 a bordo de aquel coche con Pedro Sánchez. Es irónico. Llegaron al Gobierno con la promesa de combatir la corrupción, y hoy no hay un solo día en que la prensa no hable de la corrupción de este Gobierno. Han colonizado todas las instituciones, han atacado la separación de poderes y han mentido a mucha gente, a gente que les confió su voto, y, en lugar de rendir cuentas, vienen aquí cada semana a hacer oposición a la oposición. Y mientras se dedica a hacer oposición a la oposición, claro, el Gobierno no gobierna, porque lo peor de todo es que un Gobierno que destina toda su energía a defenderse en los tribunales, a apagar fuegos en su coalición y a renegociar en Suiza su hipoteca con Puigdemont carece del liderazgo y la capacidad ejecutiva para hacer frente a los desafíos que España y Europa tienen por delante, y créanme que son desafíos de primer orden.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.