Martina Velarde GómezPodemos
Diputada
«La corrupción es un problema estructural del régimen del 78, heredado del franquismo, y el verdadero motor de esa herencia ha sido siempre el bipartidismo, pero lo que trae aquí el Partido Popular -perdonen que les diga- lo estamos viendo en la Comunidad de Madrid, en la Comunidad Valenciana y en Andalucía, por poner un ejemplo. Por eso nada más hipócrita que el 'y tú más' al que estamos asistiendo sobre la corrupción entre el Partido Popular y el Partido Socialista, y nada más hipócrita que una moción del Partido Popular señalando la corrupción. Por eso, señorías, ya no cuela eso de que alguien salió rana, como decía la señora Aguirre, aquella cazatalentos de ranas que se multiplicaban en los charcos de corrupción (aplausos), y tampoco es, como decía el Partido Popular -partido, por cierto, más corrupto de Europa; y no lo digo yo-, que había manzanas podridas. No, señorías del Partido Popular, el de ustedes ha sido y sigue siendo un partido podrido también de corrupción. Más allá del mandato ético, que en Podemos hemos seguido con ejemplaridad, sin ningún caso de corrupción -por eso le molestamos tanto, porque invalida eso de que todos son iguales-, hay un problema político de fondo que tiene mucho que ver con el actual régimen constitucional. ¿Cómo se le puede exigir a la ciudadanía que cumpla con las normas si al rey emérito, que debería ser un ejemplo, se le está permitiendo ser un corrupto a través de la impunidad más absoluta? (Rumores). Presidente, es imposible.»
Fragmento 2 de 2 de esta intervención.