Diputado
«Pero vayamos a los impuestos más directos para ver ese infierno fiscal, esa asfixia fiscal que usted ha construido. Año 2019, usted se estrenó con tres subidas de las cotizaciones sociales: la base mínima, un 22 %; la base máxima, un 8 %, y la cuota de autónomos, un 2 %. Claro que es un impuesto al trabajo, pero es un impuesto, señora Montero. Debería estudiar un poco más. (Aplausos). Y el impuesto sobre hidrocarburos lo subieron en nueve comunidades autónomas, además de subir la valoración catastral, que afectaba a transmisiones patrimoniales, sucesiones y donaciones, actos jurídicos documentados, al IBI o a las plusvalías. Año 2020, de nuevo suben las cotizaciones sociales: la mínima el 5,5 % y a los autónomos un 1 %. También eliminó la reducción en cotizaciones sociales para aquellas empresas que disminuyesen la siniestralidad laboral -fíjese qué daño le hacían- y se inventó dos impuestos: el impuesto digital y la tasa a las transacciones financieras. En el año 2021, dos nuevas subidas en las cotizaciones sociales: subió la mínima y a los autónomos entre 3 y 12 euros al mes. También redujo el límite de la aportación a los planes de pensiones, porque a ustedes no les gusta eso, cuando es la única carga financiera que los españoles podían reducir en la renta. Subió el IVA a las bebidas azucaradas -¿se acuerda?- del 10 al 2,1 %, el impuesto sobre las primas de seguro -¿eso no es para las clases medias?- del 6 al 8 y, de nuevo, los hidrocarburos.»
Fragmento 2 de 8 de esta intervención.