Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«Pero tampoco quiero venirme arriba ni engañarme. Y es que, si existe una suerte de acepción tradicional, digamos de derechas, de la idea de soberanía energética, que alude prioritariamente a la capacidad de un Estado para asumir el control efectivo sobre la producción, distribución y consumo de la energía para, de este modo, garantizar el bienestar y el desarrollo sostenible de la nación, existe también una acepción alternativa, digamos de izquierdas, de la idea de soberanía energética, que la define como el camino de empoderamiento social que transforma las estructuras del poder oligopólico y que crea nuevas realidades desde abajo, por los de abajo y para los de abajo; que pone el acento en los individuos, las comunidades y los pueblos, y que reivindica su derecho a tomar decisiones en relación con la generación, la distribución y el consumo de energía, de modo que estas sean apropiadas a sus circunstancias ecológicas, sociales, económicas y culturales. Lo menciono, básicamente, a los efectos de que los señores del ala izquierda del hemiciclo levanten la vista de sus móviles siquiera sea un instante, no sea que cuando lo vayan a hacer descubran que ya no les quedan votantes a los que mirar a los ojos. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 10 de esta intervención.