29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Josep Maria Cruset DomènechJunts

Diputado

«Miremos datos. Los Gobiernos del Estado no han invertido suficientemente en vivienda pública. En diez años, Alemania ha invertido 204 euros por habitante; Irlanda, 249; Países Bajos, 155; Inglaterra, 439, España, 35 euros por habitante. En consecuencia, después de años de políticas equivocadas de vivienda y Gobiernos de todos los colores, España tiene un porcentaje ridículo de vivienda pública. La media de la Unión Europea es un 8 %; Países Bajos, 29 %; Dinamarca, 20 %; Francia, 17 %, y España, 3,3 %. Además, este problema se ha agravado en los últimos años ya que crece mucho más rápidamente el número de viviendas que se necesitan por incorporación de nuevas familias que el número de viviendas que se construyen. Cada año se necesitan 232 000 nuevas viviendas; según el Banco de España, el año que viene se necesitarán cerca de 600 000 y solo se construye una tercera parte de ellas, 90 000 al año. Por otro lado, la excesiva reglamentación del mercado de alquiler y la falta de garantías para los propietarios por cobrar en caso de impago ha hecho disminuir el número de contratos de alquiler. Por consiguiente, por la suma de todo lo expuesto existe un problema gravísimo de oferta ante la demanda actual de vivienda. Un problema de consecuencias dramáticas porque, como en todo problema de oferta y demanda, cuando la demanda es mucho mayor que la oferta esto conlleva un aumento importante de precios y una mayor dificultad de acceso al producto. Por ejemplo, el precio de venta de viviendas crece constantemente. En marzo de 2017, hacen falta 1515 euros por metro cuadrado de media en España para adquirir una nueva vivienda. En diciembre de 2024, para lo mismo, 2871 euros por metro cuadrado, un incremento del 50 % solo en ocho años, un 12,3 % en el último año. En los años ochenta, para comprar una vivienda, uno tenía que dedicar el equivalente a tres años de su sueldo; actualmente se necesita el sueldo bruto de hasta ocho años. Y esto también afecta a la calidad de la vivienda. En algunos municipios de provincias como Barcelona, Madrid, Baleares, Málaga o Las Palmas, a pesar de que se dedica un 40 % del sueldo, con este dinero una familia solo puede encontrar una vivienda de entre 30 y 50 metros cuadrados. Esto tiene un impacto directo sobre los jóvenes; hace quince años, la tasa de emancipación juvenil en España era del 26 %, hoy son menos del 15 % los jóvenes menores de 34 años que viven fuera de su hogar familiar, el peor dato de toda la serie histórica desde que se documenta este registro. Alguien podría decir que esto pasa en todos los países. Veámoslo. ¿A qué edad dejan los jóvenes su domicilio familiar en otros países? Finlandia, 21 años; Dinamarca, 22; Francia, 24; Alemania, 24; España, 30 años; en algunos casos, una década después que en algunos de los países de la Unión Europea.»

Fragmento 5 de 6 de esta intervención.

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