Diputado
«Siguiente pregunta. ¿Cuál es hoy el poder más poderoso? ¿Quién es más poderoso hoy en el mundo? ¿Qué poder es más poderoso? ¿El Poder Judicial? Es poderoso. ¿El Poder Legislativo? Es poderoso. ¿El Poder Ejecutivo? Es poderoso. ¿El poder mediático? Es muy poderoso. Pero ya no son los poderes más poderosos. De hecho, se dice de Trump que es un señor de negocios. Trump es un señor de redes sociales. Hoy, el poder más poderoso está aquí (muestra un móvil), es el poder digital, y tumba Gobiernos; y aquí, estos señores y señoras son los reyes; aquí (muestra un móvil de nuevo), 4000 millonarios han convencido a millones de precarios de que la culpa de su situación son otros precarios aún más precarios que ellos. Ese es el mundo que tenemos hoy en día. Nosotros les proponemos ante esto competir, responder, no abandonar este poder (muestra un móvil de nuevo), por muy difícil y por muy chungo que sea. Yo hace poco dije que estaba de moda ser facha; me equivoqué o no fui exacto. No está de moda el fascismo, está de moda el malismo, ser malo, ser un chungo, defender aquí que el débil es el culpable, que el débil es el responsable de la situación, de la precariedad: el negro, el migrante, la mujer. Eso está de moda, y si no está de moda hacer eso, está de moda callar frente a eso, y tenemos ejemplos en todos sitios. Por tanto, les proponemos crear al menos el debate, en el seno de la Unión Europea, sobre la creación de una red social digital alternativa a la tiranía de esos 4000 millonarios que hackean las mentes de tanta gente; una red social -y ya me sé las réplicas que vendrán después de mí- que no sea de izquierdas -ojalá-, que respete los derechos humanos; una red social en la que la mezcla de tragaperras, dopamina, algoritmos no sea quien impere, sino el respeto al otro, que respete los derechos humanos. Señorías, los tolerantes, las tolerantes, tenemos que ser intolerantes frente a la intolerancia, los tolerantes tenemos que ser intolerantes frente a la intolerancia. No vale eso de: no, no, no, claro... No, porque si no, la intolerancia directamente se cargará a los tolerantes. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 2 de esta intervención.