Teresa Jordà i RouraERC
Diputada
«Moltes gràcies, president. Muchas gracias, presidenta. Hoy, los diputados de VOX nos presentan una moción para garantizar la soberanía energética en el Reino de España. Confieso que escuchar hablar de soberanía a los de Abascal me provoca un cierto morbo parlamentario, por llamarlo de alguna forma. Pero, después de leer el texto, consecuencia de la interpelación que se ha hecho a la vicepresidenta tercera del Gobierno, evidentemente todo se desmorona por sí mismo. Señoras y señores diputados, vuelve a aterrizar en este hemiciclo, una vez más un nuevo capítulo repetitivo de negacionismo y populismo tanto o más barriobajero que los que lo precedieron; un machihembrado, diría yo, de categoría; una especie de steak tartar infumable, digno de las peores políticas del siglo pasado. Permítanme alguna consideración al respecto que considero vital. La primera, la emergencia climática no es una predicción lejana o remota sino que es una realidad tangible; una realidad no solo tangible sino que además amenaza la vida, la igualdad y las oportunidades de las generaciones presentes y futuras. Segunda consideración, el año pasado se superó por primera vez el aumento de 1,5 grados de la temperatura, objetivo marcado por el Acuerdo de París. Y hay que decir que ni España ni la Unión Europea están cumpliendo con los objetivos marcados para reducir las emisiones. Este es el panorama, esta es la situación, esta es la realidad y ante ello la derecha reaccionaria vuelve a desplegar su abanico de farsas, su abanico cansino de mentiras un día tras otro, como si una mentira repetida muchas veces se fuera a convertir en verdad. No voy a entrar más en ello porque al hacerlo una se siente estúpida repitiendo constantemente que hoy es martes y que estamos en el año 2025, y treinta y tres diputados siguen diciendo que hoy es domingo, por ejemplo, y que estamos en otro año. Yo no voy a repetirlo ya más; lo que sí voy a hacer es señalar al Gobierno de España, porque no se entiende que ante esta situación, que es de emergencia, no se den pasos más valientes para girar, para dar la vuelta a una tendencia que, es cierto, es bastante peligrosa. Hay que dar pasos aquí y hay que dar pasos en Bruselas, donde hay que velar por el cumplimiento de la agenda verde o del Pacto Verde.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.