Ángel Víctor Torres PérezPSOE
Ministro de Política Territorial y Memoria Democrática
«Señor Muñoz Abrines, la verdad es que hay cuestiones de un tremendo infantilismo: que yo he manipulado el qué, ¿que la hora es distinta? Es que la hora en Canarias y en el resto del Estado español es distinta, pero manipular para cambiar la hora... Si ustedes quieren buscar quién miente, lo tienen muy fácil: miren a Valencia y a su presidente de la Generalitat, señor Muñoz Abrines. Por cierto, no está usted para dar ninguna lección. Usted fue, el rostro, la cara y la voz que dijo aquí que había que investigar todo, pero también fue usted quien dijo que no había que investigar la Gürtel en la Asamblea de Madrid -fue usted-, la Gürtel, por la que acaban de ser condenados algunos de sus compañeros por cobrar más de 20 millones de comisión. (Aplausos). Fue usted y no otro. Fue usted, señor Muñoz Abrines, también quien verbalizó, como portavoz adjunto, que no debía crearse una comisión de investigación en la Asamblea de Madrid para las residencias de mayores. Hubo 7291 personas fallecidas. (El señor De Olano Vela: El wasap). A lo mejor estaría bien que esta semana usted se documentara viendo los tremendos testimonios de los familiares de las personas que fallecieron en las residencias. (Aplausos). Usted fue quien dijo que no había que investigar. No están para dar ningún tipo de lección. (Rumores). Aquí lo que hacen -lo hemos visto en el día de hoy- es el señor Tellado no dejar hablar a quien tiene el uso de la palabra (el señor Tellado Filgueira: ¡Qué feo!) y, en segundo lugar, acusar y señalar sin pruebas a personas honorables, utilizando la difamación y la calumnia. Han decidido seguir ese camino: en vez de argumentos, contrastar políticamente y defender el interés general, insultan y atacan incluso en lo personal. Señor Muñoz Abrines, yo desmonté gravísimas acusaciones personales contra mí, gravísimas, y lo que hizo el Partido Popular fue seguir manteniendo la difamación y la calumnia. Los ciudadanos de este país lo saben, lo ven, les escuchan y terminan concluyendo. ¿Ustedes saben qué tienen que hacer? Vivir con sus conciencias, señorías. (Aplausos).»