Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«Con la venia, señor presidente. Está visto que hoy no es mi día. Yo venía hace un rato a hablar con el señor Bolaños de la dana y me ha aparecido el señor Torres, y ahora venía a hablar con usted de Gaza y me ha aparecido hablando de cualquier cosa menos de Gaza. No sé si es que hoy no es mi día o si es que este Gobierno del que usted forma parte es una casa de locos sin encargado. Sé que el motivo de esta tercera comparecencia suya ante esta Cámara es muy otro, pero aun así no quiero dejar pasar ni medio segundo en esta tribuna sin antes rogarle, sin antes requerirle, sin antes exigirle que antes de abandonar este hemiciclo condene con absoluta rotundidad los asesinatos de civiles pertenecientes a las distintas minorías religiosas y étnicas que se están contabilizando ya por centenares, no sé si por miles, en Siria y respecto de los cuales su ministerio ha venido guardando algo peor que un sonrojante silencio. (Aplausos). Porque créame, señor ministro, colgar un tuit de tres miserables líneas expresando su preocupación por la violencia de los últimos días en Siria y recomendando que esta sea investigada, para eso casi preferiría que hubiese permanecido callado del todo y nos hubiese ahorrado su dosis semanal de confortable equidistancia y la confianza de que nuestros vecinos y aliados le hubieran supuesto demasiado ocupado tomando parte en la fiesta grande del sanchismo, el 8M, en la que a usted le corresponde todos los años sacar a pasear en la procesión la imagen de la santísima política exterior feminista.»
Fragmento 1 de 6 de esta intervención.