Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«De modo que aquí estamos, señor ministro, usted, yo y el resto de los portavoces parlamentarios bailando al son que toca, desde Mar-a-Lago, el nuevo presidente de los Estados Unidos. Igual que lo han hecho en los últimos días, aunque no lo crean, el presidente egipcio y los restantes líderes de la Liga Árabe, cuyo plan para la recuperación temprana, para la reconstrucción y el desarrollo de Gaza, presentado en la cumbre del 4 de marzo en El Cairo. tiene como primer destinatario no el pueblo gazatí, sino la Casa Blanca, que en los próximos días procederá a analizarlo, a valorarlo y, por supuesto, a enmendarlo. Lo ha dejado claro el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Bryan Hughes: el presidente agradece las aportaciones de nuestros socios árabes en la región. Está claro que sus propuestas han llevado a la misma a sentarse a la mesa, en lugar de permitir que este asunto se convierta en una crisis aún mayor. Aunque no será necesario esperar mucho para saber dónde están los escollos de ese plan, señor Albares, déjeme que se lo diga yo. En primer lugar, el plan propuesto por la Liga Árabe no será viable mientras Hamás no sea derrotado militarmente y marginado políticamente. Hamás ha estado, está y va a seguir estando consagrado a la tarea de erradicar a Israel del mapa. De modo que todo lo que no sea su efectiva desaparición no pasará de ser un parche provisional, prólogo de una más que probable reanudación de las hostilidades. Termino, señoría. La conformación de un Gobierno de carácter técnico y con un mandato de seis meses no satisface en modo alguno esa exigencia y, menos aún, si sus integrantes acabarán siendo negociados con Hamás.»
Fragmento 6 de 6 de esta intervención.