Agustín Santos MaraverSumar
Diputado
«Cuarta propuesta. ¿Vamos a proceder al reagrupamiento de las familias de los hispano-gazatíes, traer a sus miembros a España y asegurar que el fiscal general les toma declaración para que puedan incorporarse a la causa ante la CIJ y la CPI? Quinta cuestión. ¿Vamos a intentar llegar a un consenso entre todos, que yo creo que es posible, de tal manera que podamos defender una posición de Estado en la Conferencia de junio? Y, por último, el apoyo a la Liga Árabe, ¿vamos a hacerlo de forma expresa, tácita, y vamos a colaborar con una campaña diplomática para que esta sea la alternativa de toda la Unión Europea en la Conferencia de junio en Nueva York? Sobre la seguridad europea. La reunión se hizo sin documentos -de hecho, se utilizó un documento privado del Consejo Europeo, el informe Bruegel y del instituto de economía de Kiel- porque lo que se propuso oralmente es aumentar un 300 % en cuatro años los presupuestos actuales de gasto en defensa, sin un plan de inversión, sin saber cómo hacer una transición de despegue de necesidades y de dependencia de los Estados Unidos, que decimos que ya no ofrece esas garantías. ¿No sería conveniente abrir un debate en la Comisión de Defensa para especificar claramente cómo son las necesidades que tenemos y cuáles son los objetivos? Porque la Brújula Estratégica no resuelve este problema, es una mera proyección de unas unidades militares de contingentes de 5000. No es eso de lo que estamos hablando. Necesitamos un nuevo documento estratégico y necesitamos consensuarlo aquí con un debate en la Comisión de Defensa y, si es posible, en el Pleno. No queremos una economía de guerra por una sencilla razón: porque impulsa el imperialismo, porque supone una punción sobre la renta nacional en las clases trabajadoras y se convierte después en beneficios rentistas con la compra de bonos y los intereses que ellos proporcionan. (Aplausos). Keynes ya lo criticó en 1914 con la Paz de París, y lo que se está proponiendo no es un esquema muy diferente de economía de guerra para una Europa fortaleza en la que, francamente, eso sí que viola los valores de la Unión Europea.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.