29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Yolanda Díaz PérezSumar

Vicepresidenta Segunda y Ministra de Trabajo y Economía Social

«Para terminar, y a modo de conclusión, apelo al sentido común de esta Cámara para que decididamente apueste por una economía que es más justa, más democrática, más verde y más feminista. Porque lo que hoy decidimos aquí es más que un texto legislativo; lo he dicho, es un modelo de país, del país que queremos. Y quiero dejarlo claro: mientras estemos en el Gobierno, la economía social, señorías de VOX, seguirá siendo una política de Estado, que es lo que es hoy y es la que hoy se reconoce en todo el mundo. Tampoco vamos a dar ni un paso atrás en la defensa del trabajo decente como mandato de la OIT, de la justicia social y de la democracia económica. La democracia también tiene que llegar a la economía, señorías de VOX. En definitiva, señorías de VOX, el futuro y el presente no se construyen con discursos de odio y de confrontación; se construyen con los principios fundadores de Rochdale, los mismos que, hace casi dos siglos, sentaron las bases del cooperativismo moderno, que eran -hace dos siglos, señorías-: la gestión democrática -esto que les molesta tanto-, la participación de los y las trabajadoras -esto que les molesta tanto-, la autonomía en la gestión, una gobernanza propia, la cooperación -esto también les parece mal, porque cooperar entre distintas entidades, según ustedes, es malo- y -lo más importante- el compromiso con la comunidad. Estos principios son de hace dos siglos, no son de ahora, son de hace dos siglos. Son principios que observamos que ustedes desprecian porque, efectivamente, representan todo lo que su modelo rechaza, la democracia económica, la redistribución de la riqueza y también del poder para quienes trabajan. Se construye, en definitiva, con los miles de personas que cada día impulsan en nuestro país el modelo de la economía social y el cooperativismo, demostrando que hay alternativas viables y sostenibles al modelo extractivista y especulador que ustedes sí defienden. Porque, en definitiva, sí, estamos hablando de una utopía que aquí sí es real; un modelo que no se limita a soñar con un mundo mejor, sino que lo construye, paso a paso, en el aquí y en el ahora. Todas estas asociaciones, señorías, lo demuestran todos los días, un horizonte posible que se plasma en cooperativas, en mutualidades, en cofradías de pescadores, en empresas de inserción, en redes de solidaridad, que ya existen, que ya funcionan y que están cambiando la vida en nuestro país. Frente a quienes nos dicen que no hay alternativa, la economía social responde con hechos, sí la hay; frente al fatalismo neoliberal, frente a la resignación, frente a la doctrina del no se puede, aquí está la prueba de que es posible, están ahí.»

Fragmento 5 de 6 de esta intervención.

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