Francisco Javier Ortega Smith-MolinaVox
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señor ministro, una previa. Aunque usted es un ministro que procura siempre tener unas formas aparentemente amables y educadas, una vez más ha quedado en evidencia el sectarismo con el que usted actúa desde su ministerio, su triministerio. Cuando le denominamos el sepulturero de Montesquieu, no hace falta que le explique por qué. Pero, detrás de esa sonrisa, lo que ha hecho usted ahora, esta mañana, es inaceptable, porque se sube usted a la tribuna legítimamente a defender dos proyectos de ley del Gobierno, pero cuando llega el momento parlamentario de referirse también al legítimo derecho que tenemos los grupos parlamentarios de presentar cuantas enmiendas creamos convenientes y en la forma y en el fondo que creamos conveniente, usted se dirige a nuestro grupo -y no sé sobre la base de qué legitimidad- para tachar nuestra enmienda de odio, crueldad, exclusión y antidemocracia. Pero ¿quién le da a usted la legitimidad de otorgar los carnés al resto de los parlamentarios y los grupos parlamentarios? (Aplausos). Lo diré de la manera más suave posible: ser ministro del Gobierno de Sánchez y pertenecer al Partido Socialista serían motivos suficientes para subir a esta tribuna, cuando menos, con un poquito de humildad, cuando menos, cuando no con una cierta vergüenza de pertenecer a un partido que a lo largo de la historia de España ha sido el partido que ha dado más golpes de Estado (aplausos) y ha estado asumiendo políticas criminales. Y si no le gustan estas palabras, coja la historia de España y lea lo que hizo el Partido Socialista; por ejemplo, Indalecio Prieto y su motorizada, asesinando al líder de la oposición, Calvo Sotelo. Debería tener usted un poquito más de respeto hacia el resto de los grupos que no arrastramos esa historia criminal del Partido Socialista y la miseria que supone formar parte del Gobierno de Sánchez. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 6 de esta intervención.