Javier Sánchez SernaPodemos
Diputado
«Gracias, presidente. Señorías, el 29 de octubre de 2024 el país valencià sufrió una dana que provocó 224 fallecidos, evacuaciones de emergencia y una destrucción sin precedentes en el territorio. Las casas podrán ser reconstruidas y con las ayudas de las Administraciones se podrán pagar nuevos coches, pero las vidas humanas no van a recuperarse. Nadie va a devolver a esas personas a sus seres queridos, ni al padre que vio cómo el agua le arrancaba a sus hijos de los brazos, ni a la hija que esperaba a que su padre volviera, como siempre, del trabajo, ni a los nietos que horas antes se habían despedido de sus abuelos sin saber que su hogar, en una planta baja, se convertiría en una trampa sin escapatoria con la llegada del agua. Miles de personas quedaron atrapadas en sus hogares y en sus vehículos en Valencia y en las comarcas afectadas. Hubo gente que vio cómo sus viviendas se inundaban o cómo sus coches eran arrastrados en cuestión de minutos, mientras intentaban evacuar la zona. Y lo peor es que esas personas se podrían haber salvado, señorías. Si estas personas murieron es porque no recibieron la alerta de los servicios de emergencia hasta que ya era demasiado tarde para salir de forma segura; es decir, estas personas fueron indirectamente asesinadas. Hay que decirlo así y se va a decir con todas las letras: asesinadas por una gestión negligente y por unos gestores negligentes, antes, durante y después de la tragedia. Asesinadas por los recortes en servicios de emergencias que impulsó una coalición de Gobierno del Partido Popular y de VOX, por la falta de inversiones en las infraestructuras de drenajes y, sobre todo, por la gestión negligente del principal responsable político, del president Carlos Mazón, y de todo su Gobierno.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.