Marta Trenzano RubioPSOE
Diputada
«Muchas gracias, presidente. Señorías, 15:13 de la tarde, madre llamante con hija discapacitada dentro de la vivienda, Utiel. 16:11, mujer y varón mayores a los que les llega el agua a la cabeza, Utiel. 17:58, mujer de 66 y niña de 3 en la vivienda, sube el agua, Torrent. 18:08, dos mujeres con dos bebés en situación crítica, Cheste. 19:42, embarazada en el techo del coche, Ribarroja del Turia. 19:48, casa inundada con niños pequeños, Algemesí. Así hasta 19 821 llamadas al 112 el 29 de octubre. La primera de ellas fue a las cinco de la madrugada desde Cofrentes. Llamadas de pánico y angustia, llamadas que fueron atendidas por los profesionales, pero ignoradas por los responsables políticos del Partido Popular, porque cuando se convocó el CECOPI a las cinco de la tarde ya se habían producido 3864 llamadas de socorro. El resultado final es por todos conocido: 225 víctimas mortales y 3 personas desaparecidas. Carlos Mazón dijo días después: 'Se hizo lo mejor que se pudo en la situación en que se estaba, con la información de que se disponía y con los recursos con los que se contaba'. Y Feijóo, ya en Valencia, afirmó: 'Un presidente autonómico gestiona en función de la información que recibe, y las informaciones que se reciben son informaciones que dependen de organismos con competencia exclusiva del Gobierno central'. Pues bien, el aviso de la Agencia Estatal de Meteorología era rojo a las 7:36 de la mañana. Rojo significa, según recoge el Plan Meteoalerta, riesgo extremo por fenómenos meteorológicos no habituales de intensidad excepcional, con un nivel de riesgo alto para la población. Ester Muñoz, diputada del Grupo Popular, 20 de noviembre, sesión parlamentaria, le contestó a la entonces ministra Teresa Ribera: '¡Cuánta soberbia, señora ministra! Usted ha dicho que el sistema no falló, cuando fue precisamente lo que falló. No había información y por eso no se tomaron decisiones. Cuando había información por la mañana, hubo avisos a los ayuntamientos. Cuando dejó de haber información, en esas dos horas en las que la confederación no avisaba, no se tomaron decisiones, señora ministra'. Pues ni una cosa es cierta ni la otra tampoco. El ayuntamiento de mi ciudad, la madrugada del 30 de octubre, publicó en redes sociales: El Ayuntamiento de Algemesí en ningún momento ha recibido información, actualización ni seguimiento del caudal del río Magro. Y, además, la jueza de Instrucción, en su auto, también le replica: Los anuncios de la gravedad de la situación se produjeron en diversos ámbitos y con una antelación suficiente: AEMET, a través de los oportunos avisos en los días previos y el mismo día 29; las llamadas del 112 hasta un total de 19 821; los medios de comunicación, quienes fueron informando de manera clarísima sobre la evolución de la dana, y la Confederación Hidrográfica del Júcar. El acceso a la información se podía efectuar a través del sistema integrado SAIH, así como a través de los correos electrónicos. Y como colofón, las declaraciones del señor Tellado el pasado 27 de febrero: 'Si alguien está haciendo algo por las víctimas de la dana es la Generalitat y no el Gobierno'. ¿No les da ni un poquito de vergüenza? También alimentaron dudas entre la ciudadanía con la posibilidad de que el Gobierno de España fuera tan responsable de la emergencia como el Gobierno de Mazón. La jueza les vuelve a poner frente al espejo, y leo textualmente de su auto: El Consell es el órgano superior de dirección y coordinación de la protección civil en la Comunidad Valenciana en el ámbito de sus competencias. Y han sido capaces también de manipular los audios del presidente de la Confederación Hidrográfica y de una meteoróloga de AEMET, con los que intentaron alimentar el bulo de un supuesto apagón informativo que, obviamente, no se produjo. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.