Gerardo Pisarello PradosSumar
Diputado
«Gracias. Estos días se está proyectando en los cines A Complete Unknown, Un Completo Desconocido, una película que evoca de manera vibrante los inicios de músicos geniales como Bob Dylan o Joan Báez, comprometidos con las movilizaciones por la paz, la justicia social, racial y de género en los años sesenta del siglo pasado. Lo primero que uno constata al repasar aquellos años en los que el mundo parecía cambiar de base y comparar aquello con iniciativas como las que discutimos hoy aquí es la mezquindad y la falta de humanismo de ciertos sectores de la derecha, de entonces y de ahora. Porque solo así puede entenderse que las derechas y la ultraderecha de esta Cámara lleven meses intentando sembrar la alarma y haciéndonos creer que el principal problema social de este país es que los pobres okupen las casas de otros pobres y no la desigualdad obscena de concentración de riquezas en una oligarquía de megarricos que desprecia la democracia y que está ahogando a las clases populares y medias por doquier. No, como decía mi compañero Oskar Matute, el principal problema social no es la okupación de inmuebles, aunque sea presentada como un acto masivo recurrente, de modo que bajar a comprar el pan sería un acto temerario, ya que podría animar a alguna horda de desharrapados a dar una patada en la puerta y okupar nuestro hogar. ¡Qué mezquindad y que exhibición más cínica de miseria moral, señorías de la derecha, buscar con mentiras el enfrentamiento de pobres contra pobres para luego dividirlos y poder urdir mejor vuestros negocios!»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.