Diputado
«Dos, la falsedad de los datos. Los datos que da la izquierda son más falsos que una moneda de tres euros. Acuden, no sé si por pereza, por negligencia, por ignorancia o por todas a la vez juntas al portal del Ministerio del Interior y de ahí sacan que el año pasado hubo solamente 16 400 casos de okupación, y se quedan tan anchos. Pero es que este dato es solamente la punta del iceberg, porque ahí no están incluidos los miles de demandas civiles, que el Gobierno se resiste a registrar y a contabilizar, ni las decenas de miles de víctimas que, ante el laberinto judicial absolutamente insoportable que espera a un propietario para recuperar la posesión, deciden optar por vías informales de resolución del conflicto. La estimación de la Plataforma de Afectados por la Ocupación es de entre 80 000 y 100 000 víctimas y, aun así, el dato es cortísimo. Y es cortísimo, ¿por qué? Tres. Pues es cortísimo porque la okupación no afecta solamente a los propietarios, afecta a los vecinos. Porque en España no vivimos en chalés en mitad de ninguna parte, sino que vivimos en bloques y vivimos en barrios. Y en esos bloques y en esos barrios, cuando hay okupación, lo que hay es vandalismo, deterioro de zonas comunes, problemas de convivencia, violencia cotidiana, narcopisos, armas de fuego, vecinos acogotados y entornos absolutamente tomados por las mafias. Esto, por cierto, nunca pasa en las zonas bien ni en sus burbujas happy flower. Pasa en esos sitios a los que ustedes solamente van en campaña electoral, vestidos de turistas (aplausos), y van tan poco que no lo saben.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.