Inés Granollers CunilleraERC
Diputada
«Es por ello que la ley debe ir acompañada de medidas estructurales. No es suficiente cambiar el límite legal. Hace falta una educación vial transformadora, empezando por los colegios y pasando por campañas masivas en medios de comunicación y redes sociales especialmente dirigidas a los jóvenes, que son el colectivo más afectado y vulnerable. Y aquí le voy a hacer una propuesta, porque lo que quieren hacer ustedes ahora en cuanto a que el carné de conducir se lo pueda sacar uno sin ni siquiera haber pasado por una autoescuela ayudará muy poco respecto a estas medidas de concienciación. Las autoescuelas son grandes educadoras en servicios viales y, si creen que la ciudadanía no se lo puede pagar, subvencionen los cursos de formación vial. (Aplausos). El Servicio Catalán de Tráfico ha alertado recientemente. Dicen: Nos preocupan los jóvenes, porque vemos un aumento de los siniestros vinculados con el alcohol y las imprudencias, sobre todo en salidas nocturnas y de fines de semana. La campaña 'En el coche, 0,0' es un ejemplo muy firme del camino a seguir. Dos coches fúnebres recorrieron Cataluña recordando que una de cada tres muertes en la carretera es causada por el alcohol o las drogas, y es un mensaje que cala hondo. Hay que aumentar los controles aleatorios de alcoholemia, sobre todo en horarios nocturnos y en zonas de ocio. El efecto disuasivo de dichos controles es clave. Además, debemos coordinarlos entre Mossos d'Esquadra, la Policía local y otros cuerpos. Y no podemos obviar que hay colectivos que merecen una regulación todavía más estricta: los conductores noveles y profesionales, por responsabilidad, así como los motoristas, que también sufren una siniestralidad muy elevada. Según datos recientes, la mayoría de los motoristas muertos en Cataluña tenían más de 50 años y casi la mitad habían consumido alcohol o drogas.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.