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29N · faltan 25 días

Jaime Miguel De los Santos GonzálezPP

Diputado

«Pero señora ministra, la realidad es que siete años después de la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno no hay ni una sola medida para que España deje de ser el país con más mujeres prostituidas de Europa. Una cifra terrible, a la que contribuyen, y de forma muy abultada, siento decirle, sus compañeros de filas. Hasta el punto de que, como sigan así, el Partido Socialista se acabará convirtiendo en una [confederación, pero de puteros] 1 (Risas.-Protestas.-Rumores). Un Gobierno, señora ministra, que no olviden que con dinero público ha pagado a mujeres prostituidas, haciéndolas formar parte de empresas públicas, que luego el señor Puente no fue capaz de detectar. Van cinco, y todas fichadas por el señor Ábalos, que, desde esa tribuna, se atrevía a dar lecciones de pulcritud y de feminismo; que a mi partido le enseñaba las lindes para hacer las cosas bien, cuando en su cabeza tenía perfectamente clara su ruta delictiva, que me pregunto si no fue pactada en el famoso coche con el que recorrieron España Sánchez y él, empezando en Don Benito, para asegurarle un puesto al hermanísimo, al que luego mucho mucho no ha ido. Tres años después, Sánchez le llamaría a la Moncloa. ¿Para qué? ¿Para pactar su silencio? ¿Por miedo a ser el siguiente? Porque lo que está claro es que el señor Sánchez finiquita bien: primero al señor Ábalos, probado putero (rumores) al que le aseguró que estaría totalmente cubierto por el Tribunal Supremo y con sueldo hasta el final de la legislatura. O a la ministra Calvo, que ya que está de presidenta del Consejo de Estado podría encargar un informe sobre la corrupción que carcome a su partido y otro sobre los puteros que viven dentro. Y usted, señora ministra, en silencio, sin proponer absolutamente nada, impávida frente a esta [confederación de puteros]1, (protestas), porque les recuerdo que en la lengua española no hay sinónimo para quienes abusan de las mujeres, que es lo que hacen muchos de sus compañeros de filas. Gracias. (Aplausos).»

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