Elma Saiz DelgadoPSOE
Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
«Ponen el grito en el cielo por el acuerdo alcanzado entre el Partido Socialista Obrero Español y Junts, relativo a la delegación de competencias en la gestión de inmigración; sin embargo, ustedes hace cuatro días estaban abiertos a pactar con Junts para acordar una moción contra el presidente del Gobierno. La principal diferencia es que nosotros pactamos para mejorar la gestión migratoria y, por tanto, ofrecer un mejor servicio y ustedes quieren derrocar al Gobierno (aplausos) para, por ejemplo, acabar con unas pensiones públicas garantizadas de por vida. Es lo que han hecho una y otra vez en esta Cámara: votar sistemáticamente no a mejorar la vida de la gente y a garantizarles un marco más ancho de derechos. ¿Saben cuáles son las medidas que socavan la soberanía nacional y el poder que les es legítimo a todos los ciudadanos? El desmantelamiento de los organismos de control democrático y la usurpación de los comisionados de Transparencia de algunas de las comunidades en las que su formación sostiene a los Gobiernos, por no hablar de sus intentos de derogación de leyes de memoria; de sus intentos de adoctrinamiento ideológico socavando el derecho de los menores a una educación basada en valores constitucionales y en conocimientos científicos, limitando así su capacidad de participar libremente en la sociedad; o de la obstaculización de la ejecución de los fondos europeos en lo relativo a las políticas climáticas o de igualdad. Eso sí que merma la capacidad del pueblo español de fiscalizar a sus propios Gobiernos, limitando la rendición de cuentas y la capacidad del país de decidir sobre su propio destino. En cambio, el acuerdo, que de sórdido no tiene nada, señoría, entre partidos políticos al que se ha llegado no es un atentado a la soberanía nacional, sino un acuerdo respetuoso con el marco constitucional y con el Estatuto de Autonomía de Cataluña. Es decir, impecable en lo jurídico, ya que se hace como consecuencia de la previsión que existe en el artículo 150.2 de la Constitución española, el cual permite la delegación de competencias. Utilizando esta figura jurídica, no hay propiamente un traslado de la titularidad de la competencia; lo que hay es un traslado de la facultad de la ejecución de la competencia. Por tanto, el escenario apocalíptico que algunos auguran con este acuerdo es la enésima profecía no cumplida sobre la ruptura de España. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 7 de esta intervención.