José Enrique Núñez GuijarroPP
Diputado
«Señorías, la misma persona que quiso suprimir el Ministerio de Defensa hoy es tildado de señor de la guerra por uno de sus socios. ¡Qué paradoja, señorías! Ministra, su Gobierno está atrapado en contradicciones permanentes porque quienes les sostienen en el poder están profundamente divididos en los asuntos estratégicos que afectan al Estado. Para sus socios parlamentarios, especialmente para la izquierda radical hacia la cual ustedes caminan, cualquier incremento presupuestario en materia de defensa es motivo de excomunión sanchista, algo que se da de bruces con lo que nos pide Europa, que es activar mecanismos excepcionales de financiación pública y que nuestra seguridad no puede seguir dependiendo indefinidamente del paraguas estadounidense. La nueva doctrina norteamericana obliga a Europa a tomar decisiones firmes y autónomas para su propia defensa. Pues bien, esta España invierte muy por debajo del 2 %, señora ministra, ese compromiso que adquirió en 2014 y que ustedes ratificaron en la Cumbre de Madrid de 2022. ¿Se acuerda de aquella cumbre, donde la mitad del Gobierno estaba dentro de la sala y la otra mitad fuera manifestándose? (Aplausos). Precisamente, señora ministra, el Libro Blanco de Defensa de la Comisión Europea nos marca las directrices de inversión en capacidades militares de manera amplia, duradera y con premura. Sin embargo, el presidente Sánchez ya ha anunciado que va a dilatar esta trascendental decisión hasta la próxima cumbre de la OTAN, que se va a celebrar dentro de tres meses, una actitud dilatoria que es absolutamente inaceptable. Cada minuto que se retrasa la definición de la nueva estrategia de defensa aumenta la debilidad del país en términos de seguridad nacional y se multiplica la debilidad de nuestra democracia en términos de soberanía, transparencia y rendición de cuentas. La naturaleza capital del compromiso adquirido por España exige que este Parlamento ejerza su legítimo derecho al control político sobre una cuestión clave que forma parte del núcleo de las políticas de Estado.»
Fragmento 3 de 6 de esta intervención.