María del Mar Vázquez JiménezPP
Diputada
«Mal vamos si antes de que nazca esta agencia ya conocemos al que se postula como su director, Fernando Simón, el portavoz de las mentiras institucionales, la marioneta del Gobierno que disfrazaba de ciencia las instrucciones que recibía. (Aplausos.-Una señora diputada: ¡Muy bien!). No nos podemos olvidar de sus grandes hits. En enero de 2020 se dijo: España no va a tener más allá de algún caso diagnosticado, como mucho; no es necesario que la población use mascarillas; no es lo mismo -ojo: no es lo mismo- estar bajo un paso de Semana Santa que en una concentración guardando la distancia, y aquí dijo la verdad, solo que ese año no hubo Semana Santa en las calles, pero sí una manifestación del 8M sin distancia de seguridad. (Aplausos.-Una señora diputada: ¡Muy bien!). Este Gobierno no puede hablar de salud pública sin que recordemos la desastrosa gestión de la pandemia. No solo llegaron tarde, es que permitieron eventos masivos cuando ya había alertas internacionales. Nos engañaron a todos. ¿Se acuerdan ustedes del famoso comité de expertos en desescalada, ese que no existió? (Un señor diputado: ¡Qué vergüenza!). Dejaron a los sanitarios sin equipos de protección. Mientras por las tardes la población aplaudía a los sanitarios, ¿qué hacían los miembros del Gobierno? Pues repartirse comisiones por la compra de mascarillas, unas mascarillas que no servían. (Aplausos). Señorías, lo que ocurrió aquí con el caso Koldo es una vergüenza nacional. Mientras los sanitarios luchaban en primera línea con bolsas de plástico y mascarillas defectuosas, los amigos del PSOE se forraban con contratos amañados y sobrecostes escandalosos. (Aplausos.-Una señora diputada: ¡Muy bien!). ¿Y ahora? Ahora con esta agencia tratan de convencernos de que va a ser transparente y va a defender la salud pública, pero, ¿se puede ser más hipócrita? (Una señora diputada: ¡Muy bien!). Los sanitarios todavía queremos saber qué pasó con esas mascarillas que no protegían a nadie, pero sí estaban enriqueciendo a gente cuando realmente costaban la vida y la salud de la población.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.