Mónica García GómezMM
Ministra de Sanidad
«Hoy, a pesar de la fealdad del momento, a pesar de lo que hemos vivido aquí hoy, debería ser un día de felicidad y de júbilo para todos. También para ustedes, señores del Partido Popular, porque han votado a favor en la Comisión de Sanidad. ¡Han votado ustedes a favor! Hoy deberíamos estar enorgulleciéndonos de lo que hemos aprendido durante la pandemia. ¡Hoy deberíamos estar contentos, hoy deberíamos estar orgullosos, hoy deberíamos estar cohesionados! (Aplausos). ¡Pero es que no son capaces! ¡No son capaces! ¡Les puede la ira, les puede el enfado! (Continúan los aplausos). ¡Qué les pasa, señorías del Partido Popular! ¡Qué les pasa! (Rumores). Pero, hoy, yo sí tengo el inmenso honor, como ministra de Sanidad, de hacer realidad esta ley. Y no en cualquier momento, sino, además, en una fecha tan señalada como es el cumplimiento del quinto aniversario de la pandemia. Parecía que aquel golpe brutal lo iba a cambiar todo. La vivencia de aquel tsunami serviría para frenar, de una vez por todas, el cambio climático; para consolidar el teletrabajo; para blindar nuestros servicios públicos, y para poner fin a los excesos del neoliberalismo y del capitalismo. Nos prometimos a nosotros mismos no volver a ser nosotros mismos. Los señores del Partido Popular se prometieron a sí mismos seguir siendo ellos mismos. (Rumores.-El señor Tellado Filgueira pronuncia palabras que no se perciben). Vislumbramos un mundo más cohesionado, más solidario, más empático, más social. El sentido común, la justicia social, la defensa de la salud, la ciencia y las instituciones se alinearon. Pero no, no para todos. Todos esos valores, todos esos principios que nos rigen como sociedad -empatía, cohesión, solidaridad- enfurecieron a la internacional reaccionaria, a la que también se ha sumado el Partido Popular, y enseguida cambiaron los aplausos por cacerolas, como hoy aquí. (Rumores). Hoy han cambiado los aplausos por gritos y por insultos. Cambiaron las certezas por bulos, la política por propaganda y la ciencia por insultos. (Continúan los rumores).»
Fragmento 4 de 8 de esta intervención.