Isidre Gavin i VallsJunts
Diputado
«Nuestras enmiendas han ido -seré sintético- en aquellos puntos que ponemos en valor de esta ley para votar a favor del dictamen; por ejemplo, asegurarnos de que los pequeños campesinos queden excluidos de algunas obligaciones que la ley les imponía con una carga burocrática difícil de asumir. Hemos buscado también un equilibrio entre exigencias y regulación burocrática. Por cierto, aprovecho, ya que veo muchos representantes del sector agrario y ganadero aquí, para saludarlos, porque cuando defendemos esto estamos pensando en ellos, en el sector y en los campesinos. Hemos conseguido también con nuestras enmiendas que la prohibición de la comercialización de productos de aprovechamiento se excepcione a través de las entidades del tercer sector social sin ánimo de lucro. Había enmiendas que querían que se prohibiese la comercialización de estos productos fuera de las líneas comerciales habituales. A petición de estos sectores, hemos conseguido que esto quede excluido. También ha habido otras enmiendas que es cierto que no forman parte del cuerpo articulado de la ley y tienen relación con el sector productor: los residuos, etcétera. Otras cuestiones colaterales. Y un bloque de estas son las que hacen referencia a la representatividad del sector agrario. Se ha aprovechado esta ley -es cierto- para actualizar la representatividad del sector agrario y el reconocimiento a las entidades más representativas. Nosotros hemos participado en este consenso, y por eso aquí votaremos en contra de todas las enmiendas que vienen del Senado eliminando toda esta parte, porque es cierto que esto ha representado un gran consenso. Hubiera sido mejor hacerlo en otra oportunidad, pero esta era la oportunidad de un tema que hace muchos años que está encima de la mesa y que estaba pendiente. También se ha insistido en algunas enmiendas que hacen referencia a la cuestión de las dos tarifas de accesos a la red eléctrica. Quiero insistir en este tema porque es un tema que ya se ha aprobado a nivel parlamentario y no se está aplicando. Las cooperativas, las comunidades de regantes tienen puntas de consumo en determinadas épocas del año y en otras épocas no consumen prácticamente; tiene sentido que tengan dos tarifas de acceso. Con nuestros votos, se han modificado las condiciones laborales del sector agrario. Es así, pero no para dejar a nadie desamparado, sino para amparar a los campesinos, sobre todo a los pequeños y medianos, para que puedan hacer contratos temporales en lugar de fijos discontinuos. Esto es un nido de retrasos, de trámites burocráticos inútiles, de pérdidas de tiempo y de eficiencia. Es una actividad no solo temporal, sino que una buena parte de estos trabajadores tienen una actividad muy volátil, viajan continuamente, hay muchas dificultades para localizarlos. Lo que hacemos aquí es dar facilidades a los campesinos para que puedan hacer contrataciones más ágiles, lo que no quiere decir que desaparezca el fijo discontinuo, pero que tengan también esta herramienta para poder trabajar. También hemos introducido una enmienda para que se reconozca el riego del Pirineo y del Prepirineo, pendientes de la reconstrucción del pantano de Rialb desde hace veinticinco años, que sean declarados de interés general. Hemos rechazado enmiendas que van en contra del aprovechamiento de estos productos de consumo humano, de acuerdo con los bancos de alimentos, Cáritas, otras entidades del tercer sector.»
Fragmento 6 de 8 de esta intervención.