Martina Velarde GómezPodemos
Diputada
«Trump viene justamente por las actividades de esta fundación, que se financia -y lo voy a recordar- con el desvío de fondos del partido, de fondos públicos, con 10 millones de euros, para que lo sepa todo el mundo. Ningún partido en democracia ha traspasado esa cantidad de dinero público a ninguna fundación como han hecho ustedes. Montaron su chiringuito en 2020, con un capital de 30 000 euros del partido, y ahora ya van por 15 millones, 10 de los cuales son de dinero público. Ustedes no hablan de chiringuitos porque ustedes ya son un chiringuito en sí mismos. Su objetivo: ilegalizar partidos y sindicatos y montar un directorio de corporaciones poniéndolo al servicio de Estados Unidos y de la internacional reaccionaria. En España, respecto a esta ley, estamos muy por detrás de los principales países de nuestro entorno y aún más lejos de lo que debería ser deseable en una democracia en materia de regulación de las actividades de grupos de intereses y lobbies. Tenemos un país donde los principales partidos han hecho -y esto lo voy a recordar- de las puertas giratorias el camino privilegiado de los principales representantes que han pasado por el Gobierno, por el Congreso o por Gobiernos autonómicos, como puedan ser Felipe González, Aznar, Rato, Fátima Báñez y un largo etcétera. Pero las puertas giratorias y los grupos de presión -y eso no lo vamos a olvidar- siguen funcionando hoy, y no solo afectan al bipartidismo. Lo vemos en cada iniciativa que debatimos aquí, en el Congreso, cuando afecta a los intereses de los poderosos. Lo hemos comprobado recientemente en la votación sobre el impuesto a las energéticas, en la que el Grupo Vasco y Junts han rendido pleitesía al oligopolio. Aquí las derechas siempre se cuadran y hacen lo que Repsol e Iberdrola manden. Los sillones en los consejos de administración de una eléctrica pesan mucho más que la justicia social y la igualdad. Y al hablar del acceso universal a la vivienda digna ya ni digamos, porque el rentismo no solo ejerce presión a través de lobbies, sino que, además, está representado directamente en esta Cámara. Voy terminando. En el Parlamento andaluz, con el desmantelamiento de la sanidad pública por parte de Moreno Bonilla, también se hace. Está gobernando directamente para los intereses de la sanidad privada, que patrocina sus actos de campaña, y engordando los negocios de las grandes empresas sanitarias a costa del bienestar, de la salud y de la vida de los andaluces y de las andaluzas.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.