Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«Recordemos, también, que algunas de estas plantas de cogeneración son de tratamiento de purines. Ahora está en juego, y no exagero, la supervivencia de más de cien granjas de porcino pequeñas y medianas en Cataluña, en las comarcas de Osona y Segrià. Dos plantas que trataban más de doscientas mil toneladas de purines al año están paradas, una en Alcarràs y la otra en Les Masies de Voltregà. No pueden subsistir económicamente sin ayudas. Estos ganaderos no tienen ninguna alternativa eficiente que sea ambientalmente sostenible y económicamente asumible para tratar los purines. Por eso, cuando ustedes retiraron el proyecto en el Congreso, Junts y otras formaciones presentamos la enmienda en la tramitación de la ley de desperdicio alimentario en el Senado. Y se volvió a aprobar. ¿Por qué? Porque la mayoría quiere una solución para estos ganaderos. ¿Y el Gobierno qué hace? Vetar desde el Congreso unas enmiendas que ya estaban incorporadas al texto del Senado. Señorías, lo que viene del Senado no se veta; se vota. Si hay una enmienda que no les guste, voten en contra. Se acepta el resultado. Pero el veto ya se les pasó el momento de hacerlo, que hubiera sido en el Senado. Pero han decidido ganar en los despachos lo que se ha perdido en el terreno de juego. Y esto con la complicidad de la Mesa del Congreso y el posicionamiento en contra del secretario general del Congreso y del letrado mayor. Han actuado en contra, incluso, de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, en contra del Reglamento, pisoteando los derechos de las minorías y los acuerdos de las mayorías. Ni siquiera se han dignado a contestar a los escritos de reconsideración presentados a la Mesa. Todavía no lo han hecho. Nada. Tiraron por la vía rápida, manteniendo la votación de la ley de desperdicio, cuando les pedimos pararla para que el daño no fuera irreversible.»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.