Guillermo Mariscal AnayaPP
Diputado
«Hace dos semanas decía el presidente del Gobierno: Green, baby, green. Imagino que será la credencial con la que vaya a visitar al presidente de China, probablemente. Miren, es un sueño delirante, sobre todo cuando están planteando ahora el cierre de las centrales nucleares. De producirse ese cierre tan deseado y añorado, además de incrementar el precio de la factura doméstica en un 25 % y el de la industria en un 35 %, además de todo eso, perderemos 7 gigavatios de energía nuclear, de energía libre de emisiones, de energía limpia. Resultado: con el apagón nuclear pretendido por sus señorías tendremos que recurrir a ciclos combinados de gas, es decir, más dependencia exterior, más coste de la energía y 2 millones de toneladas de CO2 más al año a la atmósfera. Menos mal que estamos en manos de los adalides de la sostenibilidad y de la reducción de nuestra huella de carbono, menos mal. Ya están recibiendo advertencias incluso del comisario de Energía, del señor Jorgensen, que es socialista. ¿Qué ha dicho el señor Jorgensen recientemente? Que garantizar el suministro de energía limpia y asequible -refiriéndose a la energía nuclear, por supuesto- es clave para la competitividad y que la transición a una economía descarbonizada, señorías, no debe estar reñida nunca con la competitividad industrial. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 5 de 5 de esta intervención.