Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«Para que nos hagamos una idea, señorías, en Estonia, hackers rusos lograron tumbar todos los cajeros automáticos y servicios de banca online del país, generando cuantiosas pérdidas; en Dinamarca, bloquearon todos los trenes durante horas; en Ucrania, dejaron sin electricidad a 230 000 personas, y en Alemania, en Polonia y en Países Bajos, interrumpieron los servicios de docenas de hospitales. Señorías, solo el año pasado, Europa sufrió cerca de 10 000 ciberataques de peligrosidad crítica, alterando la vida de millones de ciudadanos y causando un daño económico estimado en 44 000 millones de euros, el equivalente, para que nos hagamos una idea, al producto interior bruto de la Comunidad de Aragón. Aquí, en España -no somos ajenos a estos ataques-, recibimos 177 000 ciberagresiones, mil de las cuales tuvieron como objetivo infraestructuras y servicios críticos. Por tanto, señorías, esta forma de amenaza híbrida -que es como lo llaman los expertos- empleada por Rusia y por otros actores también privados no es tan visible como la tradicional, no sale en los periódicos y tampoco abre telediarios, pero existe, está creciendo y supone un riesgo real con el que no podemos mirar para otro lado, no podemos seguir ignorándolo. No podemos vivir bajo la amenaza de que cualquier día un submarino no tripulado interrumpa el tráfico marítimo en el Estrecho o corte los cables de fibra que nos conectan con el resto del mundo o que un grupo de hackers extranjeros hagan colapsar nuestros aeropuertos en plena campaña de verano o que logren aupar al poder a un títere de Putin, como ya han hecho en varios países de nuestro entorno.»
Fragmento 14 de 26 de esta intervención.