Patxi LópezPSOE
Diputado
«Eso es lo que marca el Libro Blanco de defensa y los objetivos para 2030: acciones para que Europa deje de ser espectador y pase a ser actor responsable de su propio futuro. Como decía el presidente, no se trata solo de gastar más, sino, sobre todo, de gastar mejor, con una estrategia común que asegure que cada euro invertido sirve para fortalecer nuestra seguridad, sin duplicidades y sin generar desigualdades entre países. Hay que hacerlo entendiendo que no se trata solo de reforzar armamento y ejércitos, porque hoy las amenazas tienen vertientes muy diferentes, especialmente, las amenazas híbridas, como los ciberataques, la desinformación y la vulnerabilidad de nuestras infraestructuras críticas. Es que las guerras ya no se libran solamente en los campos de batalla, sino en la manipulación que pretende desestabilizar nuestras democracias; en la utilización de las redes, que buscan socavar la legitimidad de nuestras instituciones; en la extensión de bulos con los que debilitar la confianza ciudadana, o los ciberataques, cuyo objetivo es paralizar servicios básicos o interferir en elecciones democráticas, como ya hemos visto, y no hace tanto. Todo esto es una realidad que, desgraciadamente, no se soluciona con protestas ni con comunicados de condena ni con sanciones simbólicas. O lo entendemos ahora o lo pagaremos después. Nosotros, las españolas y los españoles, deberíamos entenderlo mucho mejor que nadie, porque como escribió Albert Camus: Fue en España donde mi generación aprendió que uno puede tener razón y ser derrotado, que la fuerza puede destruir el alma y que a veces el coraje no tiene recompensa. Hoy, en Ucrania, otra generación se enfrenta a la misma lección. Si dejamos que la fuerza imponga su ley, si permitimos que el coraje luche en vano, no solo lo ucranianos serán derrotados, sino que lo serán también la justicia, la libertad y la dignidad de Europa. (Aplausos).»
Fragmento 6 de 8 de esta intervención.