Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«Señor Abascal, su partido siempre ha sido esa gran contradicción, y ahora que los acontecimientos internacionales están haciendo que esas contradicciones afloren, aparece lo que ustedes realmente son, unos vendepatrias. No sé cómo les va a explicar usted a los ciudadanos lo siguiente, señoría. ¿Cómo les va a decir que VOX está aquí para acabar con el gasto público y con la corrupción, como usted siempre indica, cuando lo único que han hecho allí donde gobiernan es subirse el sueldo, eliminar las agencias de transparencia y financiarse de forma ilícita, como está investigando la fiscalía anticorrupción? ¿Cómo van a repetir que trabajan para la España que madruga si ustedes votan sistemáticamente en contra de las políticas que benefician a esa España que madruga? ¿Cómo van a jurar defender la Constitución y los intereses de nuestro país ahora que sabemos que reciben más de 9 millones de euros de un banco húngaro? (Aplausos). No sé al señor Feijóo, a mí, desde luego, la señora Von der Leyen... Usted, que habla de jefes y de jefas, a mí me parece que con 9 millones de euros por parte de un banco húngaro, señor Abascal, usted sí que sabe quién es su jefe, ¿eh? Usted sí que lo sabe. (Risas.-Aplausos). ¿Cómo van a seguir denunciando la inmigración irregular si ya sabemos que muchos de sus cuadros contratan ilegalmente a extranjeros? ¿Cómo le va a explicar todo esto a su gente? No se agobie, yo le doy la respuesta. Usted no va a tener problema porque su gente no son los españoles que le votan, son los oligarcas que pagan y le sostienen. Su lema no es el 'todo por la patria', señor Abascal, su lema es todo por la pasta. (Aplausos). Hablando de jefes, tiene ese jefe que es Viktor Orbán, el líder que persigue a los homosexuales, que trata de bloquear la ayuda a Ucrania, que paga sus facturas. ¿Por qué no le dice al señor Orbán que desbloquee las sanciones a Rusia? Viene aquí y espeta y critica que si importamos más GNL, que son contratos privados de empresas, y usted no le dice al señor Orbán que lo que tiene que hacer es desbloquear las sanciones a Rusia, porque es el único país de los Veintisiete que no apoya las sanciones a Rusia y que no apoya la estrategia que está siguiendo Europa respecto a la protección de Ucrania. ¡Hombre!, un poquito de..., un poquito de por favor, iba a decirle. (Risas). Usted tiene como amiga a Alice Weidel, la señora que quiere revivir el nazismo en Alemania; tiene como amigo a Netanyahu, el responsable de las mayores atrocidades que ha sufrido Gaza; al señor Milei, que promociona las criptoestafas y gobierna su país con la motosierra que ustedes también quieren imponer aquí en España; al señor Mazón y, por supuesto, aunque postureen, que es verdad que usted aquí posturea, con el señor Feijóo también. En sus tuits y en sus intervenciones públicas ustedes se dan caña por eso de guardar un poco las apariencias, pero, por detrás, colabora con ellos, los apoya y los engorda, no porque les aprecie, porque no les aprecia, eso es evidente, sino porque tiene la intención de comérselos, y ya lo ha logrado en Valencia. Usted se ha hecho con el control de la Generalitat valenciana sin tener que ir a unas elecciones, sin el engorro tampoco de tener que llevar y gestionar consejerías o asumir responsabilidades. En definitiva, no quiero tampoco relatar cuáles son los acuerdos a los que ha llegado usted con el señor Mazón y, por tanto, con el señor Feijóo. Pero no deja de ser sangrante, señor Feijóo, que usted una semana pacte el Pacto de Estado contra la Violencia de Género y al día siguiente avale en Valencia que se eliminen las políticas de igualdad de género; suprimir las ayudas a refugiados palestinos y a niños migrantes; abandonar a los ciudadanos que buscan los restos de familiares represaliados por el franquismo; sacar, como he dicho antes, a Valencia de un Pacto Verde que, entre otras cosas, busca modernizar presas, cauces y otras infraestructuras hidráulicas para hacerlas más resilientes ante el cambio climático. Señor Abascal, enhorabuena. Lamentablemente, señor Feijóo, usted ha claudicado. Se ha convertido en un maestro de marionetas, señor Abascal. Ha conseguido marcarle toda la estrategia política nacional a Feijóo sin necesidad siquiera de sentarse con él, desde fuera del escenario, a distancia, y yo creo que esto es una muy mala noticia para Europa y, por supuesto, para España.»
Fragmento 12 de 36 de esta intervención.