Rocío De Meer MéndezVox
Diputada
«Igual, para que se queden los jóvenes, sobre todo los de alta cualificación para hacer brillar nuestro país, la solución es que ustedes se tomen la política en serio, que sean conscientes de que todo lo que han roto, sus ideas felices y sus cosas chulísimas sobre fronteras abiertas hay que revertirlas. Y, si todo esto a usted no le convence, puede tomárselo en serio por motivos económicos, porque hay investigaciones, como las de la Fundación BBVA y el IDIE, que cifran la pérdida de talento en nuestro país en más de 150 000 millones de euros. Y también hay estudios disponibles, como los últimos en Dinamarca, por ejemplo, que concluyen que la contribución fiscal de la inmigración que ustedes han traído en masa es negativa, porque cuesta más y son más los gastos sociales por esa manutención que lo que aporta. En tercer lugar, señora ministra, sus ideas cursis y sus cosas chulísimas, que nos traen políticas de fronteras abiertas, también son muy graves para los trabajadores de nuestro país en lo que más les toca: en sus casas, en sus barrios y en sus calles. La inmigración masiva la deciden unos cuantos multimillonarios en sus cumbres internacionales, porque desde siempre buscan importar mano de obra barata dispuesta a trabajar por un salario miserable. Y ustedes y sus sindicatos amarillos, señora vicepresidenta, solo obedecen a esos poderes económicos. (Aplausos). Detrás de cada balanza migratoria, de cada asalto a nuestras fronteras hay un tipo en Davos frotándose las manos y un barrio obrero condenado a sufrir las consecuencias, señora ministra. Sus ideítas cursis y sus cosas chulísimas han sustituido los barrios de familias y trabajadores por guetos yihadistas, como Salt, donde los españoles que no han podido huir se esconden detrás de las persianas. Primero sustituyeron la industria nacional por la extranjera, después sustituyeron el campo español por el campo extracomunitario -las naranjas de Sudáfrica, los tomates de»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.