Rocío De Meer MéndezVox
Diputada
«Muchas gracias, señora presidenta. Señora vicepresidenta, la veo a usted muy alterada. Y no está usted alterada por lo que sí debería estarlo, que es porque hay tres millones de españoles trabajando fuera. Señoría, sus fracasos son siempre huérfanos, siempre son culpa de las competencias de otro. Es curioso, porque ¿usted no tiene competencia sobre la temporalidad y las horas de guardia, por ejemplo, de un médico en Melilla? (La señora vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Díaz Pérez, haciendo gestos afirmativos pronuncia palabras que no se perciben). Sí, ¿no? ¿Cuánto cobra por una guardia un médico en Melilla? Lo mismo que una hora de limpieza de una empresa de limpieza integral, señora ministra. (Aplausos). Y eso sí es culpa suya y culpa de su fichaje, de Mónica García, que espero que no le salga tan mal como su anterior apuesta personal, el señor Errejón. Señora vicepresidenta, dice que yo no entiendo el fenómeno de la inmigración, y entonces usted sube aquí a explicarme a mí el fenómeno de la inmigración. ¿Cómo me lo explica? Pues dice que el saldo migratorio es positivo, y entonces todos tenemos que alegrarnos y sus señorías de SUMAR le aplauden. Es positivo ¿por qué? Porque se va menos gente de la que traemos, ¿no? Es positivo el saldo. Millones se van, millones vienen; nos da igual. ¿Por qué? Porque para ustedes no vienen personas, vienen números. ¡Son perfectamente intercambiables! ¡Ustedes obedecen órdenes de las grandes patronales y de los poderes económicos del mundo! ¿Conoce a alguna patronal que esté en contra de la inmigración masiva, señora ministra? (Aplausos). ¿Conoce a alguna? A lo mejor ellos sí que pueden explicarle a usted el fenómeno de la inmigración. Señoría, su política laboral ya la conocemos. Su política laboral será recordada porque usted es la ministra de las tanquetas en Cádiz y de la alfombra roja en El Tarajal. (Aplausos). Esa es su política laboral, ya la conocemos, y está empobreciendo a los españoles, señora ministra.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.