Javier José Folch BlancPP
Diputado
«No cabe duda de que estamos viviendo un momento crucial, una revolución mundial a nivel alimentario nunca vista hasta ahora. En este contexto, ¿qué plan tiene, señor Planas? ¿Cuál es su estrategia para proteger nuestro sistema alimentario? Señor ministro, en este contexto de incertidumbre y vulnerabilidad, el sistema alimentario necesita un Gobierno que lo defienda, que lo apoye y que actúe con determinación, pero, ¿qué encontramos? Desidia, bandazos según por dónde nos dé el aire, falta de respuestas y medidas vacías de contenido. (Aplausos). El Grupo Popular le plantea seis cuestiones fundamentales respecto a su gestión, que requieren respuestas claras en su intervención: una, ¿qué medidas ha tomado el Gobierno para garantizar el suministro y reducir la dependencia de insumos esenciales tales como semillas y fertilizantes? Dos, ¿qué estrategias ha puesto en marcha su Gobierno para garantizar la competitividad del sistema alimentario español? Tres, ¿por qué el Gobierno sigue sin responder con contundencia a la competencia desleal que sufren nuestros agricultores y ganaderos ante la entrada de productos de terceros países que no cumplen con los mismos estándares de trazabilidad? Cuatro, ¿por qué su Gobierno no exige a Bruselas una verdadera política de reciprocidad en los acuerdos comerciales? Cinco, ¿cómo piensa el Gobierno proteger la rentabilidad del sector ante el elevado coste de los insumos? Y la última cuestión, ¿va a seguir su Gobierno de brazos cruzados mientras todo el sector primario y alimentario se desangra o va a implementar medidas reales de apoyo económico, fiscal y financiero? Señor ministro, espero que me pueda contestar a todas estas cuestiones, pero ya le adelanto que no me llene de datos macroeconómicos relativos a la renta (el señor ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Planas Puchades, hace gestos negativos), donde se integran los grandes números de las multinacionales y los fondos de inversión con las pequeñas y medianas explotaciones agrícolas. Esos datos a nivel macro no reflejan el devenir de las pequeñas y medianas explotaciones familiares; economías familiares que no pueden soportar la pérdida de rentabilidad de sus explotaciones y no ven la luz por la falta de sensibilidad y apoyo a un sector esencial, que nos da de comer cada día.»
Fragmento 2 de 6 de esta intervención.