Diputada
«Hoy volvemos a hablar del caos ferroviario en Cataluña, un problema crónico que afecta a miles de personas cada día y que pone en evidencia el fracaso de la gestión centralizada de las infraestructuras: retrasos constantes, averías que se repiten semana tras semana o inversiones prometidas, pero también incumplidas: 4500 millones prometidos y no invertidos en nueve años. Los servicios ferroviarios, especialmente rodalies y regionales, son un auténtico desastre y, en lugar de mejorar, empeoran. Rodalies tuvo una media de 31 incidencias diarias en 2024, y regionales, solo en Lleida, suman 165 días de incidencias en tres años. Y sabemos que esta causa, que la causa de este despropósito viene de años de desinversión, porque los datos son claros. En los últimos treinta años, el Estado español ha destinado 56 000 millones de euros a la red de alta velocidad, mientras que solo ha destinado 3700 millones a rodalies de todo el Estado, y de este presupuesto solo el 17 % se ha invertido en Cataluña, aunque representa una de las zonas con más densidad de usuarios y de circulación ferroviaria; un agravio comparativo flagrante que explica el deterioro constante de la red ferroviaria convencional por un Estado que durante décadas ha marginado la red ferroviaria catalana, priorizando infraestructuras radiales en lugar de vertebrar un sistema eficiente. Por tanto, es un Estado clasista y centralista que perjudica a los trabajadores y las trabajadoras que dependen del tren para ir a trabajar o estudiar.»
Fragmento 5 de 8 de esta intervención.