Fèlix Alonso CantornéSumar
Diputado
«Sí, señor ministro, nosotros le felicitamos cuando gestionó el post-DANA -le felicitamos-, pero, desgraciadamente, hoy no podemos felicitarle. Y no le podemos felicitar por diferentes razones, y uno de los motivos principales es porque la gente en Cataluña no sabe quién manda. No sabemos si la culpa es de ADIF, si es de Renfe o si es de Rodalies. Nos acordamos de varias cosas, la primera de todas es que el traspaso de Rodalies se hizo en 2010. En 2010 algunos lo consideraron un caramelo envenenado, pero ya les iba bien, porque los problemas se trasladaban a Madrid y ellos seguían haciendo. A mí me da la sensación de que a algunos este caramelo envenenado ya les venía bien para que la periferia estuviera envenenada. El ministro tiene razón en algunas cosas. Tiene razón en que ahora se está invirtiendo. Desde la llegada del Gobierno de coalición de izquierdas llevamos 2222 millones invertidos en Rodalies de Catalunya. Eso es un gran éxito. Pero ese mismo éxito es el que provoca, efectivamente, parte de los problemas. No todos, las incidencias que se pueden producir por robos de cobre, por arrollamientos, por vandalismo y por otras circunstancias, pero eso tampoco es excusa. La excusa es que hay que dar un servicio razonable y tenemos la oportunidad en estos momentos de hacerlo. ¿Por qué digo que tenemos la oportunidad? Pues porque tanto en el Parlament de Catalunya como aquí se están debatiendo cosas que, por fin, son reales, porque no podemos seguir esperando dos años, que es lo que dice la consejera o lo que se dice desde el ministerio. No se puede esperar, se tiene que arreglar ya y este arreglo es muy sencillo. Piden tres cosas muy sencillas. Una, información: la gente quiere saber cuándo va a llegar el tren, cuándo van a llegar a su casa. Es tan sencillo como eso. No puede ser. Y lo que necesita también la gente es saber que alguien tenga la capacidad de autoinmolarse, si es necesario, y ponerse ante todo este desastre. No puede ser que se vayan echando pelotas fuera. No puede ser. Yo creo que ese responsable tiene que salir en Cataluña. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Acabo rápidamente, porque ya me he quedado sin tiempo, diciendo cuatro frases que leyeron al final: No venimos a pedir. Venimos a exigir. Exigimos respeto. Dignidad en las vías. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Plurinacional SUMAR, puestos en pie).»
Fragmento 5 de 5 de esta intervención.