David García GomisVox
Diputado
«Muchas gracias, presidenta. En la España de Sánchez, la realidad no se puede ocultar tras pancartas y soflamas progresistas y campañas de propaganda. En la España de Sánchez cada vez hay más niños en la pobreza; cada vez hay más familias que no llegan a final de mes; cada vez hay más españoles abandonados por un Estado que, en lugar de protegerlos, los ignora, los castiga y los saquea. En la España de Sánchez, mientras ustedes se reparten ministerios como si fuesen premios de consolación o pagos por los servicios prestados o los utilizan como plataforma de promoción para que sus ministros salgan a ser candidatos en las regiones donde no gobiernan y mientras ustedes se blindan con asesores y escoltas, la clase media se desangra, los autónomos cierran y los trabajadores españoles ven cómo su esfuerzo no les da para cubrir lo básico y llegar a final de mes. (Aplausos). En la España de Sánchez, los ricos -sus amigos- son cada vez más ricos, los pobres son más pobres y la clase media, sencillamente, desaparece. En la España de Sánchez se ayuda antes a Marruecos que a Valencia o a La Palma. (Aplausos). Se financian causas ajenas en países extranjeros mientras se da la espalda a los barrios más pobres de Málaga, Córdoba, Sevilla o Alicante. En la España de Sánchez se legisla no en función del bien común, sino al dictado de sus socios separatistas, agendas ideológicas y familiares del poder. Y en la España de Sánchez cada vez hay peor democracia, menos seguridad jurídica, menos seguridad para las mujeres y somos menos libres. Porque aquí ya no se gobierna; aquí se saquea; aquí ya no se representa a España y a los españoles, se les desprecia. Y mientras todo esto ocurre, ustedes tienen la desvergüenza de hablar de progreso, de escudo social y de justicia fiscal. ¿Dónde está el escudo cuando un millón de andaluces no puede permitirse unas gafas? ¿Dónde está la justicia cuando un 20 % de los españoles llevan más de cinco años sin poderse cambiar las gafas a pesar de la recomendación del oftalmólogo? Ahí está la verdad. Su modelo de Estado no protege, empobrece; no cuida, margina; no construye, destruye. Por eso Sánchez no puede pisar la calle, porque sus mentiras no pueden tapar la realidad que sufren los españoles día a día. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.