Diputada
«Gràcies. Gracias, presidenta. Buenas tardes. La proposición no de ley que nos trae hoy el Partido Popular habla del servicio de transporte público por carretera. Desde nuestro espacio político defendemos un modelo integrado de movilidad que permita a la ciudadanía utilizar diversos modos de transporte -metro, autobús, autobús urbano, metropolitano, interurbano, tranvía, ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña-, y todo ello con una visión unificada. Ese es el modelo que realmente fomenta el uso del transporte público, porque es transversal, independientemente del medio en que se lleve a cabo. Cataluña presenta una realidad territorial, demográfica y urbana radicalmente distinta de buena parte del Estado. Nuestra elevada densidad de asentamientos y una red de municipios altamente interconectados exigen una planificación adaptada a dinámicas metropolitanas e intermunicipales propias. Cualquier reforma del mapa concesional estatal debe reconocer esa especificidad y, sobre todo, debe respetar las competencias exclusivas de la Generalitat en materia de movilidad. Cataluña tiene una amplia experiencia en la gestión de los servicios interurbanos por carretera. Lo demuestran iniciativas como el bus exprés o el transporte a demanda, pensadas para adaptarse a la diversidad territorial. Incorporar nuevos servicios integrales gestionados desde la Generalitat permitirá corregir ineficiencias del modelo actual y reforzar una red pública de movilidad más eficiente, equitativa y coherente con la realidad del país. Ahora bien, hoy queremos expresar claramente nuestro posicionamiento desde una mirada de izquierdas y con una premisa irrenunciable: que el transporte público no es una mercancía y, por tanto, no puede estar supeditado únicamente a criterios de rentabilidad económica. El transporte público es un derecho y debe ser una herramienta esencial de cohesión social y territorial y el mapa concesional debe servir para planificar con justicia, para garantizar servicios esenciales en todo el territorio, especialmente donde el mercado no vea negocio por la gente que vive allí. Es por eso que defendemos un modelo planificado, con visión estratégica y publica. El mapa concesional actual presenta carencias graves -ya se ha dicho-: concesiones caducadas, cobertura insuficiente en muchas zonas, frecuencias que no permiten hacer una vida cotidiana y una desconexión que impide la verdadera intermodalidad.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.